Siempre he pensado que es por los antojos que nos entran antes de que nos baje... la ansiedad por el azúcar y eso. Y por supuesto que influye¡ Pero ahora que me he acostumbrado a la dieta líquida, que estoy de un humor inmejorable, y además mala y sin poder tragar, me he percatado de que la pauta que seguía hasta ahora era:
-Días previos a la regla, se me hincha el pecho y la tripa, me noto más pesada. Además, estoy más sensible. Me dan antojos raros, y pienso "buah si estoy hecha una bola, qué más da, pobre de mí, bla bla bla" y arraso. Luego se acaba la regla y otra vez a rayarme con lo que he ganado.
Pero la realidad es la siguiente:
-Si no haces caso de los antojos, si te CONCIENCIAS de verdad de que la hinchazón es pasajera, tu autoestima no baja, y por tanto no bajas la guardia, sigues en tu dieta, aunque cueste más porque te apetece dulce... es más si comes "normal", sin inflarte a azúcar, grasas, etc., la pre-regla es menos dolorosa. Y una vez haya terminado, estarás MUCHO MÁS DELGADA QUE AL PRINCIPIO.
Ok, mis princesas, no me van a dar un Nobel por este descubrimiento... pero para mí es francamente importante. No me dejo llevar por la sensación de "estoy gorda, todo al infierno" me mantengo firme, y así no cedo a la tentación, y cuando se acabe habré perdido peso.
Sinceramente, cada vez me cuesta menos... Mía se ha ido y ha venido Ana de visita.
El lunes tengo otra entrevista (de profesión, entrevistada, jar) y es muy pero que muy importante para mí lograr ese puesto. La zona inmejorable (plena Gran Vía madrileña), turnos de mañana, tarde o noche, y lo que necesitas es tener facilidad de palabra. ¡Premio!
A ver si tengo la suerte de que me valga algo de la ropa que me compré el verano pasado en Fórmula Joven del Corte Inglés (qué ilusión me hizo, talla 40) y consigo el trabajo¡¡¡¡
Además, con L. la cosa está que arde, a punto de caramelo. En cualquier momento nos dejamos llevar por un momento de pasión, y todo el tiempo que nos hemos estado conteniendo conducirá a la cama¡ Y cuando me vea desnuda quiero que me vea lo más delgada posible, y comprarme antes ropa interior bella, bella.
Así que, parafraseando a mi querida Scarlett...

¡A Ana pongo por testigo
que seguiré pasando HAMBRE!
Besos a mis preciosas