.No ha salido lo de Londres, y no me veo de pronto con fuerzas para irme a una metrópoli donde no conozco a nadie, hablo el idioma así así, y buscarme la vida... aunque a veces sé que es lo que necesito, no sé... soy una cobarde.
Me gustaría irme de Madrid... y más si es fuera del país. Pero por otro lado, pienso que ahora que tengo mi casa, mi perrín, y me va bien con L, de qué huyo? si el problema está en mi cabeza, no tengo razones objetivas para sentirme insatisfecha
Ayer pasé un día muy malo porque sin venir a cuento volvió Mía, 3 veces ayer de golpe. Dios, pasarte días a agua y té y de pronto tener atracones cada varias hora te destroza.
Mi familia se ha ido de viaje. Lo de mi madre... bueno, lo acepta, que esté con L., pero porque no le queda más, dice que mientras sea feliz, pero con él no se quiere cruzar. Y mi hermana sigue con su discurso fatalista, supongo. Todo me va a salir mal, según ella, con L. Y luego me preguntan que por qué tengo poca confianza en mí misma, a santo de qué tantos miedos irracionales y el problema con la comida.
Yo se lo dije a mi madre por telefóno, el día que "arreglé" las cosas con ella. No sé cómo me saldrá con L., pero me salga bien o mal, es porque estoy VIVA. No encerrada en casa como cuando tenía 20 años, con ella, viendo la tv o leyendo y comiendo. No he dejado de presentar batalla y puede que les dé disgustos o tome decisiones que no les agradan. Pero claro, la única manera de que no me pase nunca nada malo, es tirar la toalla y que vayan a dejarme flores en una tumba en La Almudena.
Para nadie la vida es una garantía de felicidad. Y prefiero equivocarme con mi errores que con los de mi hermana, o los de cualquiera.
Esta tarde, psiquiatra. Toda la semana un poco callada, porque me he percatado que el silencio es un arma poderosa que impide broncas innecesarias, explicaciones excesivas. Y también me he dado cuenta de que nadie escucha a nadie realmente. Nadie. No es un problema mío, que no me tengan en cuenta. Es que todo el mundo va a su santo rollo. No vale la pena pedir peras al olmo.
Así que sigo buscando trabajo, esta vez a jornada completa, para mantenerme a mí misma definitivamente, no pedir dinero a mi madre, y poder ir a la psiquiatra cada 10 días a contarle mi vida. Contrato 1 hora para mi ego. Hablo yo, me escuchan, no me juzgan.
No creo que deba huir ahora a otro país, sino intentar construir una vida real con lo que tengo alrededor, con lo bueno y lo malo.
Perdonad si no los firmo, estoy en una etapa puramente egocéntrica, yo,mi,me,conmigo, y de ahí no me sacáis, mis propios temas me fagocitan y se pasan los días como nubes. En todo caso, de pronto se me cambia el ánimo y me vuelvo a pasar horas leyendo y escribiendo en vuestros blogs.
Os quiero, besos parcialmente luminosos, con posiblidad de borrascosa melancolía
Una vieja gloria de los desórdenes alimenticios
Hace 7 años


