Nada más escribir la entrada llamé a la chica que atiende la consulta de mi psiquiatra. Es una mujer encantadora que me adora, viuda de psiquiatra, a la que más de una vez, cuando Rosa, mi psiqui, ha estado en algún congreso o lo que fuera y yo estaba mal, podía llamar y me escuchaba y atendía perfectamente... además tiene un tono maternal y cálido que hace maravillas.
La llamé histérica, sin poder respirar, llorando, por lo que le había dicho a mi madre. Me dijo, Luminosa, llama a tu madre que te va a perdonar. Y luego cena y duerme. No te vas a tirar de un puente. Llámame cada día hasta que veas a Rosa (este jueves no, el siguiente)
Eso hice. Llamé a mi madre y le dije: "madre, perdóname, por favor o la pena acaba conmigo. Nunca olvidaré lo que te dije, no era yo, perdóname, te quiero más que a nadie en esta vida"
Mi madre me dijo que lo olvidara. Que sabe cómo es una tengo un ataque de histeria (no era ataque de ansiedad. Era acumulación de nervios... cuando tenía la depresión y la agorafobia y seguía viviendo en mi casa con el cabrón de mi padre tratandonos mal, me pasaba a menudo. Me transformo, me sale por la boca cosas que ni pienso)
Me perdonó y me dijo que qué iba a hacer a continuación. Le dije que tenía que pasear al perro. Y me dijo que estaba sentada en el banco de enfrente a mi casa, que me esperaba. Tengo una madre que no merezco. Una madre a la que habría que clonar y que cada persona tuviera una.
Llamé a L. Dijo que había oído mi mensaje. Le dije que cada uno por su lado. Estuvo de acuerdo, en no encontrarnos más. Ni amigos, ni nada, por supuesto, ni coleguitas de parque. Cada uno por su lado. Sin amenazas, sin acosos.
No siento nada por él. Hoy dormí 11 horas y el sueño curó mis heridas. No tengo miedo al salir a la calle. No bajo la guardia. Sé cómo son estos hombres. Pueden fingir que te dan un margen para volverte a atrapar. Pero yo he cambiado de parque, ahora llevo al perro a otro más lejano al que nunca va. Tomaré esta medida durante un tiempo. No por miedo. Por prevención. No volvería con él jamás, vamos, que ni un "hola". Pero no quiero tenerle cerca porque me afecta a mi maltrecho equilibrio psíquico.
Lo único que no he podido resolver es lo de mi amiga.
Como las desgracias nunca vienen solas... la semana pasada, una chica del barrio, a la que conocí a través de su hermana que tiene perra, se suicidó. Se tragó un montón de pastillas y se durmió para siempre. Tenía 34 años, 5 más que yo.
Como tengo por naturaleza vocación de ayuda (no en vano quiero ser trabajadora social) me sentí doblemente culpable. Cuando un conocido, amigo, familiar, se suicida, te sientes culpable de no haberle podido ayudar. Pero a mí me pasa el doble. Tengo esa impresión de que tengo que ser la salvadora del mundo. Será quizá porque espero que alguien me salve a mí, no sé. Pero siento que mi misión en la vida es facilitar la existencia de los demás, curar sus penas y aliviar sus dolores.
Gran parte de mi vida quise ser médico, hasta que di con la depresión...
El caso es que... he sacado a pasear el perro (sin miedo) y me he encontrado con una amiga común que me ha invitado a la misa por su alma que se celebra esta tarde en la parroquia del barrio.
A mí sólo se me han muerto 3 personas. Murió mi padre, y para mí por mal que suene, fue una alegría pues era un monstruo un sociópata, un psicópata que casi nos vuelve locas a mi y a mi hermana y mi madre.
Murió mi abuelo y lloré, pero era malo también, cuando mi madre se divorció, dijo que no nos invitaba a la cena de Nochebuena "a menos que tu marido venga también" Haceos una idea...
Murió mi abuela hace unos meses. La vi en su lecho de muerte prácticamente. La muerte impresiona. La quieres porque es tu abuela. Pero yo intentaba recordar algún momento de afecto por su parte y no podía... Era una mujer fría, resentida con mi madre por algún motivo, y por supuesto también maltratada por su marido 50 años. Eso sí, cuando mi abuelo murió ella se dejó morir, hablaba continuamente de su marido. Vamos, una mujer maltratada con su particular síndrome de Estocolomo
Todo esto viene a que a mí se me murieron 1 cabrón y 2 ancianos que quieras que no, asumes mejor su muerte, sobre todo si te han tratado mal.
Saber que alguien 5 años mayor que tú ha muerto y encima se ha quitado la vida...
Iré a la misa. Tengo fobia a entierros, cementerios, ir al tanatorio, siempre me he escaqueado. Pero esta vez no. Iré por ella, por su familia y por mí misma. Para sentir paz, para pedir por ella. Dejé la religión hace mucho, pero rezaré, y comulgaré. Necesito algo de consuelo espiritual.
Las cosas han cambiado tanto en 48 horas que tengo vértigo. Al menos voy dando pasos. Resuelvo.
Nunca podré agradecer lo suficiente vuestra preocupación, vuestro cariño y sobre todo vuestra COMPRENSIÓN. Que no me juzgueis. Que alguien lea la última entrada y comprenda que me volví loca. Yo no soy mala persona, en serio.
Ahora... voy a trabajar un poco en reconstruirme. No pienso en los estudios o en el trabajo. Nada de cosas mundanas. Curarme. Afirmarme. Quererme un poco. RESPETARME un poco, y de paso respetar a los demás. Intento no tener sentimiento de culpa por lo de mi madre y mi amiga, aunque sé que fue un error tremendo y me arrepiento, no puedo dar marcha atrás, tengo que convivir con ello y sacarle una lección.
He pasado las dos últimas semanas (cuando se intensificó el maltrato psicológico, y pasó lo de la chica esta que comento) totalmente ida, ansiosa, se me olvidan las cosas, voy dejando notas por todas partes, un día olvidé tomar mi medicación para la ansiedad... Un descontrol.
Ordeno. Recapacito. Descanso. Me hago fuerte.
Si no os tuviera a vosotras, si no tuviera este espacio donde leer vuestros mensajes, donde desahogarme, a lo mejor anoche hubiera atentado contra mi misma, no hubiera tenido el valor de suicidarme pero me hubiera agredido, algo que nunca he hecho y que no hice menos mal.
Muchas cosas.
Os quiero, sois parte de mi. Me aliviais el peso de mis hombros. Me haceis sentir persona, un ser humano con virtudes y defectos y que se equivoca, no una mierda inservible.
Estaré para cada una de vosotras siempre SIEMPRE que necesite algo de mí. Me habéis ayudado a ayudarme a mí misma. A salvarme.
GRACIAS.
Una imagen de una madre con su hija. Mi mami y yo...



